Aquapark
El chapuzón como metáfora del deseo. El traje de baño como centro efímero e insistente de la atención. La piel como modalidad del agua, el téxtil como signo. La pintura como recuerdo de un momento de gracia un poco perversa, un poco ingenua, que queda señalado por una tipografía extravagante.

Eduviges y Vicente.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Simón y Constanza.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Bianca. Tomaso y Loïc.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Robert y Carla.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Harriet.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Kevin y Demetría.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Azucena y Ramón.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Ana Sofía y Paul.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Conrado y Cecilia.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Manuel y Dafne.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Sara y Sofía.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.

Octavio, Andrea y Elena.
Acuarela y acrílico sobre papel, 43x54 cm.